Ho’oponopono, sanar por el Amor

 

El Ho’oponopono proviene de antiguas tradiciones de Hawai. Su funcionamiento es muy sencillo. Se basa en el perdón, el agradecimiento y el amor. La raíz profunda sobre la que se sustenta, sin embargo, es más complicada de entender. Pero no es necesario, para utilizar con éxito el ho’oponopono, entender sus fundamentos filosóficos.

Cómo hacerlo

En la práctica, sólo tienes que repetir, sintiéndolo desde tu corazón cuatro cosas. No sirve de nada una repetición mecánica, sin consciencia ni sentimiento. Las cuatro partes en las que se compone en Ho’oponopono son:

  • Lo siento
  • Perdóname
  • Gracias
  • Te amo

Elige una situación o una persona sobre la que quieras trabajar, y repite sinceramente en tu interior estas palabras. Lo puedes utilizar para cualquier cosa. Enfermedades, conflictos con personas, miedos, limitaciones, circunstancias difíciles…

A veces es posible que no entiendas la razón de alguna de las fases. Puede que te parezca que no vienen al caso. Aún así, sigue con todo el proceso. También es posible que te sea difícil expresar con completa sinceridad alguna de las palabras. Insiste. Pues la sanación no sólo es para la persona o situación que hayas elegido, sino que también te afectará a ti.

Ho'oponopono

El perdón

El Ho’oponopono trabaja el perdón con sus dos primeras partes: “Lo siento” y “Perdóname”. Es posible que no entiendas esta parte si lo que quieres trabajar es la sanación para una persona. Te preguntarás: “¿Por qué tengo que pedir perdón?, ¿Qué tengo que ver con su enfermedad?”. Bien, en principio, no es necesario que lo entiendas; simplemente hazlo… La razón profunda tiene que ver con la filosofía sobre la que se asienta el Ho’oponopono. Y ésta no es fácil de comprender, pues trasciende la mente y apunta a una comprensión que tiene lugar a través del despertar de la consciencia.

La filosofía sobre la que se asienta el Ho’oponopono viene a decir que el mundo es como es , porque tú eres como eres. Tu mundo es creación tuya. Así pues todo lo que ves y experimentas lo has creado tú. Por eso pides perdón por el sufrimiento que ves en el mundo.

Te repito que no es necesario que creas en esto o que estés de acuerdo. De hecho, no es necesario saberlo. El Ho’oponopono funciona muy bien por sí solo.

El perdón desde “Objetivo Despertar”

Desde “Objetivo Despertar” enseño a trabajar el perdón de una forma más profunda y completa. Si lo haces como te voy a explicar a continuación, vas a enriquecer sustancialmente el trabajo y la efectividad del Ho’oponopono.

Ho'oponopono

 

 

El perdón tiene una triple faceta. Y sólo será completo si trabajas cada una de ellas. No dejes nada en el tintero… Aunque no entiendas alguna de ellas según la situación que trabajes.

 

Cuando trabajes el perdón, incluye estas tres partes:

  • Te perdono
  • Te pido perdón (Lo siento, perdóname)
  • Me perdono

El perdón siempre tiene que ir en las dos direcciones: te perdono y te pido perdón. Sea la situación que sea. Sea el “responsable” de la situación quien sea…

Y es sumamente importante la última parte: “Me perdono”. Si no lo haces completamente, la culpa puede seguir escondida en  tu subconsciente. No te confíes en que ya está solucionado y trabájalo varias veces. Vuelve de vez en cuando a sanar esa situación en tu interior perdonándote profundamente.

Agradecimiento

Si bien el perdón puede resultar más difícil de trabajar, según la situación, el agradecimiento es fácil y agradable. La magia del agradecimiento es que te hace pasar de la escasez a la abundancia. Pasas de fijar tu atención en la parte vacía del vaso que está hasta la mitad de agua, a fijarte en la parte llena. El vaso sigue igual, pero lo ves “medio lleno” en vez de “medio vacío”…

Tenemos tendencia a pensar en lo que nos haría falta para sentirnos mejor. En quejarnos acerca de lo que creemos que nos falta. A ver la vida “medio vacía”… No está mal ser conscientes de nuestras posibles carencias. Así podemos trabajar en mejorar nuestras vidas. Pero si nos centramos sólo en ellas, veremos nuestras vidas como vacías, incompletas, insatisfactorias… Y eso es un error.

Ho'oponoponoEmpieza a agradecer todo lo que ya tienes. Desde tu propio cuerpo, tu vida, a las relaciones positivas que te rodean, tus bienes materiales, las experiencias que vives… Agradece todo lo positivo que has vivido a lo largo de tu vida. Acostumbra a dedicar unos momentos cada día al agradecimiento. Verás como mágicamente todo cambia. De repente tu vida se llena de abundancia. Esto te ayuda a sentir la felicidad, no como un objetivo futuro, sino como un estado presente.

Puedes ver el siguiente artículo sobre el agradecimiento pinchando aquí.

Amor

El Amor es la energía más sanadora que existe. Sana tus emociones, sentimientos y pensamientos. Te hace ver el mundo entero más luminoso. Te libera de conflictos, miedos y limitaciones. Pero ha de ser Amor verdadero. No ese amor superficial y condicional al que estamos acostumbrados. Y para que el Amor sea verdadero, ha de venir de tu interior.

“Amarás al prójimo como a ti mismo” no es un mandamiento, una regla que seguir. Se trata más bien de una afirmación: “Sólo podrás amar a otros en la medida en que te amas a ti mismo”.

Empieza por amarte de verdad. Ama tu cuerpo, cada una de tus células, tus órganos y sistemas. Ama tus emociones, sentimientos y pensamientos. Eso no significa que te niegues a cambiar, a mejorar tu vida en los aspectos que quieras. Pero lo vas a hacer desde la aceptación y el amor de tu ser actual.

Trabajar el Amor verdaderamente es recuperar tu autoestima. Quererte de verdad te va a permitir querer el mundo que te rodea.

El Amor verdadero es incondicional: no busca nada a cambio. Disfruta irradiando, como lo hace el Sol. El Amor verdadero está lleno de comprensión, aceptación, compasión…

Deja crecer el Amor desde tu corazón, llénate de él, y permite que se desborde hacia el exterior, irradiando al mundo entero.

Un trabajo completo

Puedes centrarte en una sola de las partes que componen el Ho’oponopono, pues como ves, cada una de ellas es muy completa y sanadora por sí misma. Las puedes incluir en tu meditación diaria, según lo necesites. O trabajar todas en una misma sesión. No importa tanto cuánto tiempo les dediques, sino que lo hagas con total sinceridad, desde tu corazón. Si lo haces así, no será extraño que las lágrimas broten de tus ojos. Sobre todo cuando te enfrentes a situaciones difíciles de tu vida. Y también cuando trabajes la compasión por el mundo.

Te dejo a continuación un vídeo cortito que te permitirá poner en práctica el Ho’oponopono fácilmente en poco más de un minuto. 🙂

 

¡Gracias!

 

Logan G. C.